Retinopatía diabética: cómo afecta la diabetes a tu vista y cada cuánto revisarte
Puede avanzar durante años sin dar síntomas. Si vives con diabetes, una revisión de retina a tiempo es la mejor manera de proteger tu visión.
Introducción
La retinopatía diabética es el daño que la diabetes causa en los pequeños vasos sanguíneos de la retina, la capa del fondo del ojo que funciona como la película de una cámara. Es una de las principales causas de pérdida de visión en adultos en edad productiva.
Lo más delicado es que, al principio, no duele ni cambia la visión. Muchas personas se enteran cuando el daño ya está avanzado. La buena noticia es que detectarla a tiempo permite tratarla y reducir mucho el riesgo de perder la vista.
01 ¿Cómo daña la diabetes a la retina?
Cuando la glucosa se mantiene alta por mucho tiempo, las paredes de los vasos de la retina se debilitan. Pueden formar pequeñas dilataciones, dejar escapar líquido o sangre y cerrarse en algunas zonas. Para compensar la falta de oxígeno, el ojo intenta crear vasos nuevos, pero estos son frágiles y sangran con facilidad.
Además, el líquido que se filtra puede acumularse en la mácula, la zona central de la retina que usamos para leer y reconocer caras. A esto se le llama edema macular diabético y es la causa más frecuente de visión borrosa en personas con diabetes.
02 Las etapas de la retinopatía diabética
Retinopatía no proliferativa
Es la etapa inicial. Aparecen microaneurismas, pequeñas hemorragias y depósitos en la retina. Se clasifica en leve, moderada o severa según la extensión del daño. Casi nunca da síntomas.
Retinopatía proliferativa
Es la etapa avanzada. Crecen vasos anormales que pueden sangrar dentro del ojo o formar tejido cicatricial que jala la retina y provoca un desprendimiento. Aquí el riesgo de perder visión es alto.
Edema macular diabético
Puede aparecer en cualquier etapa. Hace que la visión central se vea borrosa o distorsionada.
03 Síntomas y señales de alarma
En etapas tempranas no hay síntomas. Cuando aparecen, pueden ser:
Esperar a tener síntomas no es una buena estrategia. Por eso la revisión periódica es tan importante, incluso si ves bien.
04 ¿Quién tiene más riesgo?
- Personas con muchos años de diagnóstico de diabetes.
- Quienes tienen la glucosa mal controlada.
- Personas con presión arterial alta o colesterol elevado.
- Mujeres con diabetes durante el embarazo.
- Personas que fuman.
- Quienes ya tienen daño en los riñones por la diabetes.
Controlar la glucosa, la presión y el colesterol con tu médico tratante es la base para prevenir que la retinopatía aparezca o avance.
05 ¿Cada cuánto debes revisarte?
Como referencia general, las guías internacionales recomiendan:
- Diabetes tipo 2: una revisión de retina al momento del diagnóstico.
- Diabetes tipo 1: la primera revisión dentro de los primeros cinco años del diagnóstico.
- Después: una revisión al año. Si no hay daño y la diabetes está bien controlada, el oftalmólogo puede espaciarla.
- Embarazo: antes o al inicio del embarazo si ya tenías diabetes, con seguimiento durante la gestación.
06 ¿Qué estudios se hacen?
- Fondo de ojo con dilatación: con gotas que agrandan la pupila, el especialista revisa toda la retina.
- Fotografía de retina: deja un registro para comparar en cada consulta.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): mide el grosor de la retina y detecta el edema macular.
- Angiografía: muestra cómo circula la sangre en la retina y dónde hay fugas o zonas sin irrigación.
Conoce los estudios diagnósticos que realizamos en Enfoca.
07 Tratamientos disponibles
El tratamiento depende de la etapa y de si hay edema macular. Las opciones más utilizadas son:
- Control metabólico: glucosa, presión y colesterol bien controlados, en todas las etapas.
- Inyecciones intraoculares (anti-VEGF): medicamentos que reducen la inflamación y el crecimiento de vasos anormales. Son el tratamiento principal del edema macular.
- Láser: sella fugas o trata zonas de la retina sin irrigación para frenar la formación de vasos nuevos.
- Vitrectomía: cirugía para retirar sangre dentro del ojo o reparar un desprendimiento de retina en casos avanzados.
Más información sobre la cirugía de retina en Enfoca.
08 Preguntas frecuentes
¿La retinopatía diabética tiene cura?
El daño ya establecido no siempre se revierte, pero los tratamientos actuales pueden detener su avance y, en muchos casos, mejorar la visión, sobre todo cuando hay edema macular.
Si veo bien, ¿de todas formas necesito revisión?
Sí. En las primeras etapas la visión suele ser normal. Solo una revisión de retina puede detectar el daño a tiempo.
¿Revisarme la graduación con el optometrista es suficiente?
No. La revisión de la retina con dilatación la realiza el oftalmólogo. Puedes leer más sobre las diferencias entre oftalmólogo y optometrista.
¿Controlar la glucosa evita la retinopatía?
Reduce mucho el riesgo y ayuda a frenar su avance, aunque no lo elimina por completo. Por eso se recomienda combinar buen control con revisiones periódicas.
¿Las inyecciones en el ojo duelen?
Se aplican con anestesia en gotas y en condiciones estériles. La mayoría de los pacientes siente solo una presión breve.
Conclusión
La retinopatía diabética es silenciosa, pero no inevitable. Un buen control de la diabetes y una revisión de retina al menos una vez al año, o con la frecuencia que indique tu oftalmólogo, permiten detectarla antes de que afecte tu visión.
Si vives con diabetes y no te has revisado la retina en el último año, este es un buen momento para hacerlo.