Pterigión (carnosidad en el ojo): causas, síntomas y cuándo operarlo
Es una de las molestias oculares más comunes en zonas de sol, mar y viento como Cancún. Te explicamos por qué aparece, cómo cuidarlo y en qué momento conviene retirarlo.
Introducción
Mucha gente lo llama carnosidad en el ojo: una especie de tela rosada o blanquecina que crece desde la esquina del ojo, casi siempre del lado de la nariz, hacia la parte transparente del ojo. Su nombre médico es pterigión.
No es contagioso ni es cáncer, pero puede causar irritación constante y, si avanza lo suficiente, afectar la visión. En lugares con mucho sol, arena y viento, como el Caribe mexicano, es especialmente frecuente.
01 ¿Qué es el pterigión?
Es un crecimiento de tejido de la conjuntiva, la capa delgada que cubre la parte blanca del ojo, que avanza sobre la córnea. Tiene forma triangular y suele verse enrojecido porque lleva pequeños vasos sanguíneos.
Se confunde a menudo con la pinguécula, una mancha amarillenta que también aparece por el sol, pero que se queda en la parte blanca del ojo y no invade la córnea. Solo el especialista puede distinguir con certeza una de otra.
02 ¿Por qué aparece?
La causa más relacionada es la exposición prolongada a la luz ultravioleta. Por eso se le conoce también como «ojo de surfista». Otros factores lo favorecen:
En Cancún el índice UV es alto casi todo el año, y el reflejo del mar y la arena aumenta la exposición. Quienes trabajan en la playa, en embarcaciones o en exteriores tienen más riesgo.
03 Síntomas: cómo reconocerlo
- Una carnosidad visible en la esquina del ojo.
- Ojo rojo o irritado con frecuencia.
- Sensación de arena o de cuerpo extraño.
- Ardor, lagrimeo o resequedad.
- Molestia al usar lentes de contacto.
- Visión borrosa o astigmatismo, cuando el tejido avanza hacia el centro de la córnea.
En etapas iniciales puede no dar molestias y notarse solo al mirarse al espejo. Aun así, conviene revisarlo para medir su tamaño y vigilar si crece.
04 Cómo cuidarlo si todavía no necesita cirugía
Cuando el pterigión es pequeño y no afecta la visión, el objetivo es aliviar las molestias y evitar que siga creciendo.
- Usa lentes de sol con protección UV al 100 % (UV400), también en días nublados.
- Complementa con sombrero o gorra de ala ancha.
- Utiliza lágrimas artificiales si te lo indica tu oftalmólogo.
- Protege tus ojos del viento, el polvo y la arena.
- No te automediques con gotas «para quitar lo rojo»: pueden ocultar el problema.
05 ¿Cuándo conviene operarlo?
No todos los pterigiones se operan. El oftalmólogo suele recomendar la cirugía cuando:
- El tejido avanza hacia el centro de la córnea y amenaza la visión.
- Provoca astigmatismo o visión borrosa.
- La irritación o el enrojecimiento no se controlan con tratamiento.
- Impide usar lentes de contacto.
- Se planea otra cirugía, como la de catarata o la refractiva, y el pterigión interfiere.
Operarlo antes de que llegue al centro de la córnea suele ser más sencillo y deja menos cambios en la superficie del ojo.
06 ¿En qué consiste la cirugía?
Es un procedimiento ambulatorio, con anestesia local: no necesitas quedarte hospitalizado. El especialista retira el tejido y, para reducir la posibilidad de que vuelva a salir, suele cubrir la zona con un injerto de conjuntiva del mismo ojo, fijado con sutura o con un adhesivo biológico.
Retirar el tejido sin injerto se asocia con más recurrencias; por eso las técnicas actuales combinan la extirpación con el injerto u otros recursos que elige el cirujano según cada caso.
07 Recuperación después de la cirugía
Los primeros días es normal sentir molestia, lagrimeo y sensación de arena. El ojo puede verse rojo durante algunas semanas mientras cicatriza.
- Aplica las gotas exactamente como te las indiquen.
- No te frotes el ojo.
- Evita albercas, mar y ambientes con polvo hasta que te den de alta.
- Usa lentes de sol al salir.
- Acude a todas tus citas de revisión.
08 Preguntas frecuentes
¿La carnosidad en el ojo se quita sola?
No. Puede mantenerse estable por años, pero no desaparece por sí misma. Las gotas alivian las molestias; retirarla requiere cirugía.
¿El pterigión es cáncer?
No, es un crecimiento benigno. Aun así, cualquier lesión en el ojo que crezca rápido, cambie de color o sangre debe revisarla un oftalmólogo.
¿Puede volver a salir después de operarlo?
Sí, puede recurrir. Las técnicas con injerto de conjuntiva y la protección contra el sol reducen esa posibilidad.
¿Duele la cirugía de pterigión?
Durante el procedimiento se usa anestesia local. Después es común sentir molestia durante algunos días, que se controla con el tratamiento indicado.
¿Es lo mismo pterigión que pinguécula?
No. Ambos se relacionan con el sol, pero la pinguécula se queda en la parte blanca del ojo y el pterigión crece sobre la córnea.
Conclusión
El pterigión es común, benigno y controlable. Protegerte del sol con lentes UV y revisarlo a tiempo permite vigilar su crecimiento y decidir, junto con tu oftalmólogo, el mejor momento para retirarlo si llega a ser necesario.
Si notas una carnosidad que crece, irritación frecuente o cambios en tu visión, no esperes a que avance.